HAY CORREDORES QUE PARECE QUE HAYAN HECHO UN PACTO CON EL DIABLO, PARA LOS QUE NO PASAN LOS AÑOS, Y UNO DE ELLOS ES DAVID VÁZQUEZ. Hablamos con quien fuera uno de los mejores corredores de descenso nacional e internacional. Hoy, con 38 primaveras a sus espaldas, sigue tomando parte en alguna carrera, más por placer y por quitarse el gusanillo que por otra cosa. Pero concentra todas sus energías en ser un buen padre y en ejercer con rigor su labor de delegado técnico de la UCI. Solo Bici os cuenta la historia de … David Vázquez.

 

David, ¿cuándo empezaste a competir?
En 1993, con 14 años, con el club de mi pueblo, de Cerdanyola del Vallès. Con 11 y 12 años ya iba a las carreras. Había una tienda de bicis al lado de mi casa, Ciclos Piqué, y éramos muchos los del pueblo que íbamos en bici, a las carreras del pueblo, a la Copa Catalana, recuerdo haber ido al Coronas de Manzanares… En 1995, con 16 años, hice mi primera Copa del Mundo, al año siguiente competí en cuatro pruebas y en mi último año júnior ya estuve delante y me llamaron los equipos internacionales.

¿Lo mejor en Copa del Mundo?
Como palmarés tengo un 2º, un 3º y un 5º, pero para ganar la general, tienes que ser muy regular. Gané cuatro pruebas e hice muchos podios. Me quedo con las victorias individuales.

¿Y en los Mundiales?
Hice 4º y 6º. No se me daban bien. No me adaptaba. Te lo juegas todo a una carta. Era diferente. Las semis el jueves y la final el domingo. Mucha presión.

¿Qué resumen haces de tu participación en la Copa del Mundo?
Estuve 15 temporadas seguidas en la Copa del Mundo, de 1996 a 2009. ¿Resumen? Estoy muy satisfecho de lo que he hecho, y de haber vivido una experiencia que en su momento era un sueño hecho realidad, al poder competir contra mis ídolos.

¿Por qué te bajaste de la bici a los 31 años?
Porque tenía otras inquietudes. Llevaba muchos años y estaba quemado de viajar. Vi que la vida era muy larga y que no iba a retirarme a los 40 años. Decidí hacer otras cosas.

¿Te costó mucho decir adiós?
No me costó porque estuve dos años en Lapierre y no me acabé de adaptar. No disfrutaba de la bici. No me iba bien y recuerdo que en una carrera en Canadá, con piedras y barro, llegué a pasar hasta miedo.

¿Qué otras cosas te apetecía hacer?
Quería estudiar algo, pero no sabía qué. En su momento hice la FP (Formación Profesional), pero no la acabé. Acepté la oferta de trabajo de MSC. Estuve unos meses. Era un trabajo de la hostia. De oficina. No podía ir en bici y duré poco. Me apetecía hacer psicología, fisioterapia, pero me metí para ser piloto.

¿Habías volado alguna vez?
Sí, me llamaba mucho y tenía aptitudes. Tienes que tener cabeza porque es muy técnico. Y ahora ya estoy a punto de dar el salto para hacer vuelos turísticos con una empresa. Ya he trabajado de copiloto y puedo pilotar helicópteros, ahora solo falta que esta empresa me forme para hacer vuelos turísticos.

Pero tu fuiste de los que hizo dinero con el DH.
Sí, firmé buenos contratos. Si eres bueno a escala internacional, se gana pasta. Un top ten se mueve entre los 100.000 y los 300.000 euros. Yo era top 5 y estuve bien pagado.

¿Cómo empezaste a trabajar para la UCI?
Se retiró el antiguo delegado y me llamó el director general del off-road. Me explicó de qué se trataba y dije que perfecto. Soy técnico delegado de la UCI, máximo responsable de los circuitos, del tema de seguridad, infraestructuras, marshalls…, voy a visitar sitios, pero son pocos días al año, 100 como mucho.

¿Es peor o mejor ahora la escena DH que en tu época?
Mejor. Hay más equipos y marcas que están invirtiendo con sponsors fuera del sector. Red Bull está haciendo mucho.

Pero un corredor ¿lo tiene más fácil o más difícil?
Más o menos igual. Al que despunta, lo pillan rápido y si no acabas de despuntar, tienes que buscarte la vida.

¿Qué consejos darías al joven que quisiera dedicarse al DH?
Hay que coger puntos UCI. Competir primero en España y salir a carreras internacionales todo lo que se pueda y ver los circuitos, porque igual tienes mucha ilusión pero no la capacidad técnica. La iXS Europea está muy bien. Es un buen campeonato para progresar. Es lo que hizo Álex Marín.

¿Qué hace diferente a un buen piloto de uno top?
La experiencia y el compromiso. Más allá del nivel técnico e innato, el compromiso de entrenar, de ser serio y de rendir cuando llega el momento.

Para los que no te vieron competir, ¿cómo eras?
Creo que como persona y piloto soy –sigue utilizando el presente– un tío sencillo, que nunca me he llevado mal con nadie. Cuando estaba en mi buen momento, era rápido,  agresivo y lo daba todo.

Compartir

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here